Aunque se evitó temporalmente una crisis de escala mayor, el acuerdo alcanzado este martes en Estados Unidos para evitar el llamado Precipicio Fiscal está lejos de ser perfecto.
No solo se quedó corto en la cantidad de recaudos que había prometido el presidente por la vía de aumentos tributarios a los más ricos, sino que dejó sin resolver dos de los problemas más serios que enfrenta el país: los recortes al gasto público que se requieren para frenar el déficit y el techo de la deuda estadounidense, al que ya se llegó este pasado 31 de diciembre.
Acá tienen un recuento de lo que se acordó, sus efectos, y lo que aún queda por resolver.
-Solo individuos con ingresos superiores a los 400.000 dólares anuales (o familias con más de 450.000) verán un incremento en sus tasas tributarias, que pasarán del 35 por ciento al 39.6 por ciento.
El resto de los estadounidenses, es decir el 99,6 por ciento de la población, seguirá tributando al mismo nivel que lo hacia el año pasado.
Sin el acuerdo, todos los estadounidenses habrían tenido que pagar más impuestos pues el 1 de enero expiraron las medidas aprobadas en la era de George W. Bush y que redujeron la carga tributaria en un 5 por ciento (promedio) para todos los segmentos de la población.
Obama, durante la campaña electoral, había prometido elevar los impuestos a todos lo que tuvieran ingresos superiores a los 250.000, o el 2 por ciento de la población.
- Aumentos en los impuestos a la herencia, que pasan del 35% a 40% a partir de 5 millones de dólares (individuos) y 10 millones (parejas).
-Individuos con sueldos superiores a los 250 mil anuales y familias con 300.000 tendrán un límite máximo en el valor que pueden deducir de sus impuestos a la hora de hacer la declaración de renta. En EE. UU. se pueden deducir de los impuestos cosas como los intereses de un préstamo para hipoteca, el pago de educación superior, las donaciones para caridad, y la guardería de los niños.
-Aumenta el impuesto sobre ganancias de capital y dividendos a un 20 por ciento para personas con ingresos superiores a 400.000.
El resto seguirá pagando el 15 por ciento. Sin el acuerdo la tasa para todo subía al 39,6 por ciento.
-Se extienden por un año más lo subsidios adicionales al desempleo que se han venido aprobando desde la crisis del 2008 para ayudar a los desocupados. Beneficiará a 2 millones de personas.
-Se extienden por 5 años los créditos tributarios que reciben quienes ganan menos de 250.000 dólares y que incluye una deducción de 1.000 dólares por hijo, deducciones por los costos de guardería de los hijos, costos de educación superior y otros.
-Se extienden por 5 años créditos para empresas dedicadas desarrollo y la investigación
MÁS IMPUESTOS
-Algunos, sin embargo, pagarán más impuestos este año. En el 2011 el Congreso aprobó una ley que rebajó en dos puntos la tasa de contribución por nomina al seguro social para aquellas personas con ingresos inferiores a los 117.000 dólares anuales.
De un 6.5 por ciento a un 4.5 por ciento.
Esa ley, que a la que se le llamaba las Vacaciones de Impuestos, no fue renovada y por lo tanto la tasa volverá a los niveles anteriores.
AHORROS
Se estima que con la legislación se ahorrarán unos 600.000 mil millones de dólares en una década.
Pero la cifra está muy por debajo de lo previsto originalmente cuando se esperaba elevar los impuestos a ingresos de 250 mil dólares.
En ese escenario el recaudo subía a 1.6 billones de dólares. En todo caso, es la primera vez desde 1993 (dos décadas), que se elevan los impuestos en Estados Unidos.
LO QUE QUEDÓ PENDIENTE
-El acuerdo pospuso por dos meses el llamado secuestro, o recortes al gasto que fueron aprobados por ambos partidos en el 2011 luego de un agrio debate sobre el tamaño del déficit fiscal y el techo de la deuda estadounidense.
Si no llegan a un acuerdo antes del 28 de febrero entrarán en vigor recortes entre el 8 y 10 por ciento para casi todas las agencias del gobierno de EE. UU. o el equivalente a unos 110.000 mil millones de dólares en el 2013 (1.2 billones proyectados a una década).
Los economistas han advertido que si bien son necesarios los recortes para hacer frente al déficit, estos son tan agudos que podrían causar una nueva recesión.
Ambos partidos difieren en por dónde recortar. Los republicanos quieren reformar el sistema de seguridad social -dicen que es insostenible- y le apuntan a reducir los beneficios a pensionados entre otras cosas. Son Demócratas se inclinan más por recortes al gasto de defensa.
-El pasado 31 de diciembre Estados Unidos llegó a su tope legal de endeudamiento, que fue fijado por el Congreso en 16.4 billones de dólares. El Departamento del Tesoro ya adoptó una serie de medidas extraordinarias que permiten seguir gastando pero solo por dos meses más.
Eso implica que si el Congreso no llega a un acuerdo para ampliar ese techo antes de finales de febrero, el gobierno no podrá cumplir con sus obligaciones financieras, los cual sería desastroso para la economía no solo de EE.UU. sino del mundo.
Obama ya ha dicho que el país no puede incumplir con gastos y obligaciones en los que ya incurrió y que por lo tanto no negociará el aumento del techo con sus rivales republicanos.
Pero es muy probable que estos usen su mayoría en la Cámara de Representantes para tratar de obtener concesiones en el debate sobre recortes al gasto.
Fuente: el tiempo