En su capítulo de conclusión, el especialista brasileño Wagner Enis Weber, además de revelar algunos datos de escasa circulación en nuestro país, como los planes del Ejecutivo brasileño con sus últimas medidas en el área de la energía, prueba con inquietante crudeza la tesis según la cual la implantación y funcionamiento de una lingotera de aluminio en el territorio nacional es un “regalo de reyes” del Gobierno paraguayo al Brasil, y también a Canadá.
En la primera parte escribí que, como brasilero, defiendo la instalación de RTA en Paraguay, y expliqué las razones.
Recientemente, el gobierno de Dilma dispuso que se anticipara la renovación de contratos de docenas de centrales hidroeléctricas, lo que hará que el precio de la energía eléctrica de estas centrales caiga de un promedio de US$ 30 el MW/hora a alrededor de US$ 10,00 el MW/hora.
Con esta medida conseguiremos reducir hasta 20% el precio de la electricidad, beneficiando principalmente a nuestra industria.
La reducción podría ser mucho más acentuada si no dependiéramos tanto de Itaipú, que genera, hoy, la energía eléctrica más cara del Brasil.
Cuando Eletrobras o ANDE contratan un MW/hora de energía garantizada de Itaipú, pagan un precio de US$ 43,00 el MW/hora.
Cuando Brasil adquiere la energía no consumida de Paraguay paga, aparte de los US$ 43,00 a Itaipú, un adicional de US$ 8,1 al Estado paraguayo, como compensación por la adquisición de esta energía.
Lo que significa que la energía garantizada paraguaya de Itaipú nos cuesta alrededor de US$ 51,00 el MW/hora, casi 40% más del promedio de las demás centrales hidroeléctricas brasileras.
...Como un milagro navideño, el Gobierno paraguayo nos provee la solución perfecta con la instalación de RTA en territorio guaraní. Perfecta porque al mismo tiempo que Paraguay consumirá un adicional de 22% de la energía de Itaipú a la cual tiene derecho, nos liberará otros 7.400.000 MW/hora anuales de electricidad que sobrarán de la desactivación de la planta de aluminio de RTA en Maranhão.
Es decir, podremos adquirir energía 100% brasilera, a precios mucho más bajos, continuando el consumo de una materia prima –aluminio– barata, producida a nuestro costado, en territorio paraguayo. Y podremos usar la energía que sobrará en Brasil para implantar industrias de mayor valor agregado que una fundidora.
Como vimos en el capítulo I, en promedio, un MW/hora de energía eléctrica genera alrededor de US$ 4.500 de riqueza en la economía.
Así, mientras Paraguay generará un PIB adicional de US$ 700 millones anuales a través de la planta de RTA, consumiendo 11.000 GW/hora/año de energía, nosotros, en Brasil, generaremos, cuanto menos, un PIB adicional de US$ 33.300 millones con la electricidad que nos sobrará.
Con el funcionamiento de RTA vendrán otras electrointensivas brasileras, ayudándonos a liberar más energía barata para nuestro desarrollo.
Recordando, siempre, que dejaremos de pagar a Itaipú y a Paraguay US$ 550 millones anuales por no consumir la energía disponible para RTA.
Ningún gobernante brasilero hubiera pensado en una solución tan perfecta como lo está haciendo el actual Gobierno paraguayo. En realidad, como brasilero, tengo que agradecerle de corazón a los negociadores paraguayos con RTA, por sacrificar el desarrollo de su propio país en favor del mío.
Pero no somos solamente los brasileros los que estamos agradeciendo este lindo regalo de los Reyes Magos paraguayos.
Los canadienses también lo están
El lector desconoce el dato, pero Canadá es el tercer exportador mundial más grande de energía eléctrica, habiendo vendido a EE.UU. casi 50 millones de MW/hora en 2011, a un precio promedio de US$ 42,00. Canadá, tierra de Alcan, prefiere vender electricidad a los americanos, antes que instalar una nueva planta de aluminio.
La razón
Con la instalación de RTA en Paraguay, los canadienses ganarán adicionalmente alrededor de US$ 600 millones anualmente, una vez que la casi totalidad de los lucros de RTA sean enviados a su casa matriz.
Y será un lucro gordo, teniendo en cuenta que RTA reducirá su costo de US$ 80,00 el MW/hora, que hoy paga por electricidad en Brasil a aproximadamente US$ 40,00 que le cobrará Paraguay. Un ahorro anual de ¡440 millones de dólares!
Conclusión
El Gobierno paraguayo nos ha dado a nosotros brasileros, y también a nuestros ricos primos canadienses, un inigualable regalo de reyes. Un verdadero milagro navideño.
¡Ho! ¡Ho! ¡Ho!
Wagner Enis Weber es máster en Administración y Negocios por la Fundación Getulio Vargas y autor de los libros “Paraguay: un milagro americano” y “El Sinceramiento de la Economía Paraguaya”.
Fuente: abc color

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